Operaciones Corporativas
Una empresa no se reorganiza por gusto, lo hace para prepararse para algo: una venta, un relevo generacional, la entrada de un socio, o un crecimiento que la estructura actual ya no sostiene. La operación corporativa es el medio; lo que importa es lo que viene después.
Diseñamos y ejecutamos la reorganización de tu grupo: fusiones y escisiones, aportaciones y segregaciones de rama de actividad, transformaciones, creación de holding y reordenación de la cadena de titularidad. Y cuidamos las tres capas que se mueven a la vez: la jurídica, la fiscal —incluido el régimen de neutralidad cuando aplica— y el gobierno del grupo que queda después.
Acompañamos al grupo familiar que separa la empresa del patrimonio inmobiliario, a la compañía que crea un holding para ordenar la sucesión, a la que reorganiza sus filiales antes de abrir el capital a un inversor.
Una reorganización bien diseñada se paga sola cuando llega la operación de verdad: la estructura ya está lista y no hay que rehacer nada. Por eso no la tratamos como un trámite técnico, sino mirando a dónde va tu empresa, con el criterio jurídico y el financiero en la misma mesa.
¿Tu empresa está preparada para evolucionar sin generar riesgos legales innecesarios?