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“UNA OPERACIÓN SOLO ES BUENA SI AMBAS PARTES GANAN”, Rafael López-Diéguez Piñar, Expansión

 

RLD no se entiende sin una idea fun­da­cio­nal clara: el des­pa­cho no nació para pare­cerse a otros, sino para mar­car su pro­pio camino. Desde 1989, la firma ha cons­truido una tra­yec­to­ria basada en la exclu­si­vi­dad, la estra­te­gia y la cone­xión directa con el mundo empre­sa­rial. Fun­dada por Rafael López-Dié­guez Gamo­neda, se ha con­so­li­dado como un actor clave en ope­ra­cio­nes de M&A, inter­na­cio­na­li­za­ción de empre­sas y ase­so­ra­miento mer­can­til con alcance glo­bal.

Su naci­miento par­tiendo de esta filo­so­fía de no ser un pro­vee­dor legal más, sino un aliado, es el pri­mero de los tres momen­tos que defi­nen la evo­lu­ción de la firma. “Desde el pri­mer día enten­di­mos que el cliente no busca solo un abo­gado, sino un com­pa­ñero de con­fianza”, recuerda Rafael López-Dié­guez Piñar. Poco des­pués, la firma asu­mió el rol de ase­sor de gran­des patri­mo­nios fami­lia­res inte­re­sa­dos en cre­cer en Europa, y de com­pa­ñías extran­je­ras que desem­bar­ca­ban en España. Fue ahí donde apren­die­ron a ges­tio­nar la com­ple­ji­dad legal y cul­tu­ral de entor­nos inter­na­cio­na­les. El ter­cer punto de infle­xión llegó con la aper­tura de su ofi­cina en Dubái en 2012, una deci­sión arries­gada que hoy se ha con­ver­tido en una de sus gran­des for­ta­le­zas. “Aque­llo fue un más­ter en diplo­ma­cia cor­po­ra­tiva. Apren­di­mos a eje­cu­tar en con­tex­tos donde las nor­mas y las rela­cio­nes pesan por igual”. Lejos de un modelo gene­ra­lista, RLD ha optado por la espe­cia­li­za­ción sin per­der visión glo­bal. “Nues­tra dife­ren­cia no está en los sec­to­res que tra­ba­ja­mos, sino en cómo lo hace­mos”, explica Rafael López-Dié­guez. La firma actúa en ámbi­tos como salud, tec­no­lo­gía, ener­gía o agroin­dus­tria, pero su ver­da­dero valor radica en el enfo­que trans­ver­sal. “El cliente nota que vamos más allá del papel. Somos pro­fe­sio­na­les con for­ma­ción jurí­dica, finan­ciera y estra­té­gica. Muchos for­ma­mos parte de con­se­jos de admi­nis­tra­ción, no solo como secre­ta­rios jurí­di­cos, sino como ase­so­res con visión de nego­cio”.

DEL ASESORAMIENTO TÉCNICO A LA VISIÓN ESTRATÉGICA

En ope­ra­cio­nes de M&A, RLD insiste en que cerrar no es sinó­nimo de éxito. “La clave está en saber qué bata­llas luchar y en qué pun­tos ceder. Una ope­ra­ción solo es buena si ambas par­tes ganan”. Por eso, antes de redac­tar una sola línea, hacen una pre­gunta al cliente: ¿por qué quie­res com­prar o ven­der? “El motivo real marca toda la estra­te­gia. Si te dejas lle­var por fac­to­res sub­je­ti­vos, como el apego per­so­nal, la ope­ra­ción fra­ca­sará”, señala su direc­tor gene­ral. Entre los erro­res más comu­nes que detec­tan en el mer­cado están las expec­ta­ti­vas eco­nó­mi­cas irrea­les, la exce­siva invo­lu­cra­ción emo­cio­nal y un ase­so­ra­miento defi­ciente.

Hoy, que la agi­li­dad es esen­cial, RLD reco­noce que la velo­ci­dad de cam­bio obliga a ana­li­zar cada caso casi al día, pero man­tiene su apuesta por el rigor y el aná­li­sis pro­fundo. Aun­que las gran­des ope­ra­cio­nes pue­dan verse ralen­ti­za­das, el seg­mento inter­me­dio sigue muy activo. “España tiene un tejido indus­trial lleno de opor­tu­ni­da­des. Ade­más, vemos con opti­mismo el regreso de las fami­lias espa­ño­las a la inver­sión en sec­to­res pro­duc­ti­vos. La inter­na­cio­na­li­za­ción deja de ser una huida y se con­vierte en una vía de cre­ci­miento”.

Y aquí, Dubái juega un papel estra­té­gico. La aper­tura de su ofi­cina en Emi­ra­tos Ára­bes les con­vir­tió en la pri­mera firma espa­ñola con pre­sen­cia esta­ble en la región. “Vimos un vacío: nadie ayu­daba seria­mente a las empre­sas his­pa­noha­blan­tes a implan­tarse allí. Pero enten­di­mos rápido que el reto no era el idioma, sino la tra­duc­ción jurí­dica y cul­tu­ral”. Más de una década des­pués, la expe­rien­cia acu­mu­lada per­mite ofre­cer a los clien­tes un acom­pa­ña­miento inte­gral. “Nos dife­ren­cia el peso de la expe­rien­cia. No esta­mos de paso; somos parte del tejido local. El empre­sa­rio puede cen­trarse en su nego­cio mien­tras noso­tros resol­ve­mos la com­ple­ji­dad ope­ra­tiva”.

Para quie­nes desean abrir mer­cado en Dubái, la firma tiene una receta clara. Antes de nada, ele­gir bien el com­pa­ñero de viaje: un ase­sor que conozca ambas juris­dic­cio­nes y domine el con­texto fis­cal y legal. Des­pués, man­te­ner el rigor. “No hagas allí lo que no harías en otro país. No por pare­cer un mer­cado ‘mágico’ hay que sal­tarse la due dili­gence”. Y, por último, ser hones­tos con el motivo de la expan­sión. “Emi­ra­tos ofrece gran­des opor­tu­ni­da­des, pero solo para quie­nes actúan con pro­fe­sio­na­li­dad y rigor”.

SEGUIR CON SU ESENCIA

RLD mira al futuro inme­diato con un obje­tivo claro: seguir siendo una firma bou­ti­que inde­pen­diente, cen­trada en M&A y ase­so­ra­miento con­ti­nuado para gru­pos indus­tria­les y family offi­ces. “Que­re­mos con­so­li­dar nues­tra marca como sinó­nimo de pres­ti­gio, cer­ca­nía y visión estra­té­gica”. Por eso, des­car­tan inte­grarse en gran­des estruc­tu­ras.

“La inde­pen­den­cia nos per­mite ser más ági­les y estar más cerca del cliente. No que­re­mos per­der esa esen­cia”. La firma pla­nea cre­cer con nue­vas incor­po­ra­cio­nes espe­cia­li­za­das y refor­zar su estruc­tura con tec­no­lo­gía. Pero su prio­ri­dad sigue siendo la misma que en 1989: acom­pa­ñar a sus clien­tes con un ase­so­ra­miento a medida, pen­sado para faci­li­tar deci­sio­nes empre­sa­ria­les com­ple­jas en cual­quier parte del mundo.

RLD se define por su enfo­que inte­gral: ase­sora desde la estra­te­gia y no solo desde el Dere­cho, acom­pa­ñando a empre­sas en con­tex­tos lega­les y cul­tu­ra­les diver­sos La firma fue pio­nera en Dubái, donde lleva más de diez años ayu­dando a empre­sas his­pa­noha­blan­tes a implan­tarse con segu­ri­dad jurí­dica y visión empre­sa­rial.