Durante décadas, la venta de la empresa fue la última operación del empresario español, el punto que cerraba una trayectoria. La lectura que hacemos hoy desde nuestra práctica en el midmarket M&A Madrid es otra. El empresario que se sienta hoy a negociar suele tener en mente crecer más que retirarse, y plantea la operación para incorporar un socio que aporte capital internacional, capacidad tecnológica o entrada a plataformas de mayor escala. Ese cambio de propósito reordena todo el trabajo contractual desde el primer borrador: acuerdos de accionistas, cláusulas de reinversión y mecanismos de earn-out ocupan el centro de la conversación transaccional donde antes eran figuras accesorias.
Madrid, epicentro del midmarket M&A español
El análisis publicado el 15 de septiembre de 2026 en El Mundo con datos de Bondo Advisors ordena el mapa de operaciones de los últimos doce meses y sitúa a Madrid en el 29% de las transacciones de M&A registradas en España y el 60% del capital declarado, con tamaño medio superior, múltiplos por encima de la media nacional y una densidad especialmente alta de operaciones cross-border. Es el mercado donde el midmarket español se concentra con más profundidad.
Dentro del mismo análisis conviene detenerse en un dato que ha pasado más desapercibido en la lectura pública y que, a nuestro juicio, resulta el más útil para entender el ciclo actual. Según el estudio de Bondo Advisors publicado por El Mundo, en el 57% de las operaciones registradas en Madrid el vendedor es una persona física o un grupo de accionistas particulares, y no un fondo o una corporación. Ese porcentaje sostiene la tesis que recorre este análisis: la venta de la empresa se ha convertido, para una parte muy relevante del mercado, en un instrumento de crecimiento personal y patrimonial del propio empresario.
El empresario que vende para escalar
Lo que llega a la mesa transaccional en el midmarket madrileño responde a un patrón que hemos identificado con frecuencia en los últimos ejercicios: compañías rentables, con equipo consolidado y posición sectorial defensible, cuyo empresario ha alcanzado el techo que puede empujar en solitario y plantea la operación para incorporar músculo internacional, acelerar la tecnología, entrar en una plataforma de mayor escala o abrir corredores geográficos que la empresa por sí sola no cubriría. El perfil habitual combina sede en Madrid, sectores de servicios profesionales, tecnología, servicios financieros, energía o servicios empresariales, un comprador nacional del midmarket con capital internacional detrás, y estrategias buy-and-build en las que el vendedor conserva porcentaje significativo, asiento en el consejo y visibilidad sobre el siguiente movimiento.
Empresa familiar y sucesión: el vendedor que no se retira
Detrás de ese 57% de vendedores persona física hay, mayoritariamente, empresa familiar española. Conviene recordar que, según datos del Instituto de la Empresa Familiar, el 92,4% del tejido empresarial español responde a este perfil y aporta el 57,8% del valor añadido bruto privado, de modo que una parte muy relevante del midmarket que hoy sale al mercado se ajusta a esa realidad. Compañías construidas en los años ochenta y noventa por una generación que hoy afronta un doble frente: la transición al liderazgo siguiente y la necesidad de dar a la sociedad la escala internacional que el mercado exige. En muchas de las conversaciones que hemos mantenido en el midmarket madrileño durante los últimos ejercicios, la venta de empresa familiar y la internacionalización aparecen como caras del mismo movimiento, y es el vehículo con el que el empresario resuelve las dos cuestiones a la vez: incorporar un socio con capacidad global y ordenar el traspaso patrimonial dentro de la propia operación.
Estructurar la venta de una empresa familiar con un socio internacional exige un trabajo previo que la operación puramente financiera no requiere: anticipar el reparto de porcentajes entre los distintos miembros de la familia, la posición de quienes permanecen en el proyecto y la de quienes se apartan, el gobierno de la sociedad tras la operación en un consejo donde conviven la familia empresaria y el nuevo socio, y los mecanismos de sucesión ordenada dentro del ciclo que abre la operación. La lógica jurídica se solapa con la lógica patrimonial y con la lógica personal del empresario, y esa triple mirada es la que decide si la operación se firma bien o se firma deprisa.
Cross-border España-EAU: la nueva geografía del capital
Reino Unido, Estados Unidos y Francia siguen liderando el capital comprador extranjero en Madrid, con la tecnología como principal puerta de entrada del inversor internacional. Sobre ese mapa clásico se está superponiendo, con creciente sistematicidad, una geografía emergente que en RLD llevamos años trabajando desde el terreno. Desde 2012 mantenemos oficina propia en Dubái, somos el primer despacho boutique hispanohablante con presencia permanente en Emiratos Árabes Unidos y hemos acompañado a más de ochenta compañías españolas en su establecimiento y operación en la región.
Esa práctica nos ha permitido observar, desde dentro, cómo el capital de Oriente Medio busca plataformas europeas con lógica de plazo largo, cómo se organizan las estructuras cross-border Madrid-Dubái y cómo el ecosistema regulatorio ADGM se ha consolidado como vehículo natural para operaciones bilaterales. La estructuración de estas transacciones exige criterio bilingüe legal, coordinación fiscal en ambas jurisdicciones y visibilidad sobre el gobierno de la sociedad resultante desde la primera reunión.
En RLD acompañamos operaciones de M&A midmarket desde Madrid y desde Dubái. Seguimos de cerca cómo se reordena el perfil del vendedor español y las nuevas geografías del capital comprador
Fuente externa citada: El Mundo Madrid, 15 de septiembre de 2026, con análisis de Bondo Advisors.
Leer artículo original en El Mundo →
Departamento de M&A de RLD
rld.es · Madrid · Dubái
Acompañando operaciones M&A en el mercado español desde 1989.